La canción, incluida en el disco homónimo (1992), se inspira en la dolorosa experiencia personal de Blades y la lucha de su madre, Anoland Díaz, contra un cáncer terminal.
Rubén Blades escribió la letra tras salir del hospital donde su madre recibía tratamiento contra el cáncer. La canción narra la mezcla de dolor y fortaleza al enfrentar una enfermedad terminal en la familia. Refleja el dolor de las visitas al hospital y la necesidad de equilibrio familiar, inmortalizando la frase «familia es familia y cariño es cariño» como un himno al amor incondicional ante la adversidad.
Además del caso de su madre, Blades confesó haberse inspirado al ver a otra familia en el hospital enfrentando problemas, lo que dio un sentido universal a la canción sobre cómo el amor y el control deben manejar las crisis familiares. “La canción se trata de la tragedia del otro y eso es muy importante”, señaló Blades.
Anoland Bellido de Luna (Anoland Díaz), conocida en Cuba como “La Voz de Angel de la Radio”, nació en Regla, en La Habana, en 1927 y con solo 11 años resultó una de las finalistas triunfadoras de esa primera edición de La Corte Suprema del Arte. Anoland era también una niña excepcional, tocaba el piano de afición como una verdadera profesional, en esa época comenzó una verdadera vorágine de conciertos y presentaciones que la van haciendo conocida y hasta famosa, como niña prodigio.
Anoland Díaz llegó a Panamá en 1947, tenía entonces 19 años. Aunque algunas fuentes indican que Anoland viajó con su familia para radicarse en Panamá. “Abandonó su hogar porque no soportaba la situación familiar que vivía allá”, contó Rubén Blades.
Una noche, mientras cantaba en un night club, la cubana se fijó en el hombre que tocaba el bongó en la orquesta que la acompañaba. Era Rubén Darío Blades Bósquez, conocido como «Skipper», panameño de origen colombiano y ascendencia inglesa. Su labor como detective de la Policía no le impedía compartir su pasión por la música y la percusión. El matrimonio tuvo cinco hijos, Rubén Blades Bellido de Luna, fue el segundo y vino al mundo el 16 de julio de 1948 en el barrio San Felipe de la capital panameña.
Anoland Díaz falleció en 1991 en Panamá, tras una lucha contra el cáncer. No solo fue una talentosa pianista, cantante y actriz, sino también una madre dedicada que apoyó el talento de sus hijos.
La canción era tan personal y dolorosa para Blades que, en sus inicios, tanto él como su banda lloraban al interpretarla, siendo difícil terminarla en presentaciones en vivo.

