Almirón debe definir entre la experiencia o la inactividad

El técnico de Central tiene una encrucijada entre Broun y Ledesma

Las estadísticas marcan que la experiencia suele ser un valor seguro. También que la inactividad puede ser un enemigo silencioso. La decisión de Jorge Almirón sobre quién será el arquero titular de Central no es sencilla. La elección entre Jorge Broun y Jeremías Ledesma es una determinación pura y exclusivamente del técnico como además de la confianza en el rendimiento de cada uno en el día a día. Lo que está claro es que Central se juega mucho en ese primer partido, ya que los tres palos serán uno de los focos de atención por parte de la comunidad canalla. Mientras se espera de una resolución que va más allá de los nombres, lo cierto es que la idea del entrenador es garantizar seguridad y solidez en el arco para encarar un año recargado de torneos para el elenco de Arroyito. Sobre todo porque el flamante DT no podrá fallar porque también se jugará mucho desde lo personal.

No es novedad sentenciar que Jorge Almirón enfrenta una incógnita que no solo involucra aspectos deportivos. También de identidad. Quién será el encargado de custodiar la valla auriazul en el debut ante Belgrano de Córdoba, el sábado 24 es la gran cuestión que por ahora no tiene respuesta.

El entrenador viene evaluando minuciosamente a dos protagonistas con perfiles y realidades diametralmente opuestas: Jorge Broun y Jeremías Ledesma. Dos campeones de la casa con todo lo que eso representa.

Fatu ya es parte de la rica historia

Por un lado, está la experiencia de Broun. Es un baluarte de la regularidad y la historia canalla pura. Fatu viene demostrado ser una pieza clave en la estructura defensiva del equipo desde que regresó a su casa. Tal es así que fue uno de los puntos más altos durante el gran 2025 de Central, que terminó con un título debajo del brazo.

Con un buen rendimiento, el experimentado arquero fue una de las figuras que contribuyó a que el canalla se posicionara como uno de los equipos con menos goles en contra en la temporada pasada. A eso hay que sumarle el plus natural que lo envuelve: liderazgo positivo.

No en vano dejó de lado del factor económico y renovó contrato por un año más. Como si fuese poco, es uno de los jugadores que más veces vistió la camiseta auriazul a lo largo de la historia. Eso refuerza su condición de referente y símbolo de identidad para la hinchada. Mientras suma minutos cuando hay fútbol trata de ganarse la confianza del entrenador.

Conan lucha contra la inactividad

Del otro del arco está Jeremías Ledesma. Ese mismo acarrea una travesía marcada por altibajos, pero también por un fuerte deseo de volver a sus raíces. Formado en las inferiores de Central y lanzado al profesionalismo en el canalla, Conan volvió a casa tras su magro paso por River.

Se sumó al millonario a mediados de 2024 con la esperanza de consolidarse como el arquero titular. Sin embargo, su paso por Núñez fue poco productivo en términos de minutos: menos de diez partidos en total, y una inactividad que se erigió en un enemigo silencioso en su proceso de recuperación futbolística.

Ledesma reconoció públicamente que su paso por River no cumplió con sus expectativas. Pero también expresó su compromiso y profesionalismo desde su retorno a Central. «No fue lo que uno esperaba. Intenté sumar desde el lado que me tocó siendo muy profesional. Entiendo que no le haya dado a la institución o a la gente los minutos que esperaba cuando me compraron y me voy triste por ese lado», clamó Conan al dejar el millonario.

Su regreso a Rosario fue obligado más que un acto de fe y de amor por la camiseta, ya que desde el entorno del arquero buscaron por mar y tierra la chance de reubicarlo en Europa. No hubo caso. La inactividad lo sentención, por eso decidió aceptar ante el pedido de Central. Era volver y pelear un lugar con Broun o seguir siendo suplente de Franco Armani. La realidad está a la vista de todos.

Desde que sumó a la pretemporada pelea con Fatu por un lugar en la foto principal. Cuentan que está con la motivación de demostrar que está listo para volver a su mejor nivel. También que le falta rodaje.

El escenario es complejo para Almirón. Claro que desde la óptica deportiva, la lógica indica que el arquero con mayor regularidad y rendimiento durante el 2025 debería ser el elegido para jugar ante Belgrano, mientras Ledesma busca ponerse a tono físicamente, recuperando además la confianza tras el extenso período de inactividad.

El plus es que hay una sana competencia entre los dos. Y eso puede ser un estímulo para elevar el nivel de ambos. Pero también implica una decisión difícil para Almirón. Es que el DT debe valorar no solo los aspectos técnicos, sino también la actualidad física y emocional de cada uno.

Por eso es que el debut ante Belgrano será una especie de prueba de fuego. No solamente para el entrenador sino también para el arquero que finalmente se quedará con el puesto. ¿Será la experiencia de Broun? ¿O la inactividad de Ledesma?

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