RATNER: “EL FENÓMENO DEL NIÑO YA ESTÁ INSTALADO”

Gonzalo Ratner, director de Gestiónde Riesgo y Protección Civil de Rosario, confirmó que el fenómeno del Niño “ya está instalado en la región con características de fuerte a muy fuerte. Hasta ahora no hemos sentido mucho las consecuencias porque venimos de los meses más secos de nuestra región, que son junio, julio, agosto hasta septiembre. Meses de menos de 50 milímetros de promedio. Pero a partir de octubre ya entramos en meses de más de 100 milímetros de promedio y a partir de ahora es donde podemos empezar a sentir las consecuencias de este fenómeno, que si uno repasa en la historia, otros fenómenos Niños de características fuertes que hemos sufrido se dan con características de lluvia por encima de lo normal, que comienza en el noreste del país, que después se va trasladando hacia el centro y que termina generando, o por lo menos es la experiencia que hemos tenido en todos los fenómenos Niños fuertes, una creciente del río Paraná. Todo Niño fuerte termina generando una creciente del río. Y por nuestra ubicación geográfica, cuando el Paraná está alto y se generan lluvias por encima de lo normal, estamos en un estado de mayor vulnerabilidad como ciudad.

_ Deben estar sufriendo porque debe ser complejo buscar precisión en el pronóstico con el fenómeno del Niño, que evidentemente no da certezas en cuanto a la previsión climática…

_ Diste en el clavo porque el fenómeno del Niño es un forzante del clima, es un forzante que lo vamos a tener pateando en contra toda la temporada, pero hay otros que influyen también como la corriente del Atlántico, los distintos frentes fríos que pueden ir avanzando y por eso durante el fenómeno Niño vamos a tener meses que a lo mejor están dentro de lo normal o incluso debajo de lo normal. Pero como nos pasó en el último Niño fuerte también, pueden darse meses que llueva el doble, el triple y hasta cuatro veces lo normal. Si se comportara en forma uniforme, si ese 30 a 40 por ciento de excedente que suele generar los fenómenos del Niño en cuanto a lluvia se diera todos los meses igual, uno podría gestionar y planificar de otra forma, pero lamentablemente no. Hay que estar muy atento a las alertas, muy atento a los pronósticos de corto plazo y sobre todo a los pronósticos trimestrales para poder entender cómo se va a comportar y empezar a planificar, pero es más sobre la marcha.

_ En este contexto, cómo está preparada la ciudad?

_ Nuestra experiencia es basarnos en emergencias pasadas, ver los saberes aprendidos, qué salió bien, qué salió mal, qué podemos reutilizar en esta emergencia.  Y un poco analizando el último Niño fuerte, el fenómeno de la pandemia, que también fue una gran emergencia que como ciudad hubo que afrontarla con modificación de las estructura del gabinete municipal, que fue reformulado en centros operativos. Ahora la idea es afrontarlo de una forma similar con toda la tarea preventiva que utilizamos para el Niño fuerte del 2015. Tarea que se comenzó a principios de este año, porque venimos realizando hasta la fecha el mantenimiento de toda la obra existente y haciendo obras menores que favorezcan el drenaje del agua, pero que sean realizables antes de la llegada de la lluvia. Y en cuanto a la estructura municipal, entendemos que no es como en la pandemia, que había un solo objetivo y que todos podíamos ir enfocados en eso, sino que cada uno va a estar trabajando con lo diario, pero en algún momento puede darse la gran emergencia y ahí tener armado cinco centros operativos dentro de los cuales cada área municipal ya sabe dónde incorporarse para utilizar todos los recursos que tenga el municipio y poder dar una mejor respuesta.

_ ¿Lo que sucede en Corrientes es un anticipo de lo que puede ocurrir aquí’? Las imágenes mostraban los sectores ribereños  que siempre están expuestos a este tipo de problemáticas. ¿En Rosario cuáles son las zonas más vulnerables?

_ Excelente la comparación porque tenemos una realidad totalmente distinta. Uno asocia y ve imágenes de inundaciones por desborde del río. En realidad, en Rosario, el nivel de alerta es 5 metros. El de evacuación es 5,30 metros pero está medido en un solo punto de la ciudad, que es el barrio Mangrullo. Es el único barrio vulnerable a inundaciones del río Paraná. La ciudad no tiene otro sector que sea vulnerable a inundación del río. Pero el río Paraná alto lo que genera es que a los arroyos les cueste mucho más desaguar, que a los canales les cueste más llegar a los arroyos y a todo el sistema de drenaje de la ciudad le cueste más llegar a los canales. Entonces en realidad lo que genera el Paraná cuando está alto es que hace más lento todo el sistema de drenaje y le cuesta mucho a la ciudad evacuar las lluvias localmente fuertes. Y ahí es donde se entra en riesgo por la posibilidad de tener anegamientos locales por lluvias fuertes, la posibilidad de tener algún desborde de algún canal, de algún arroyo. Por eso la zona norte, la zona Nuevo Alberdi, la zona noroeste, la zona cercana al arroyo Ludueña, la zona sudoeste, barrio Las Flores, son las zonas que nosotros entendemos que están dentro del mapa de riesgo y son las zonas para priorizar en este fenómeno del Niño.

_Tanto provincia como municipio tienen una sintonía política de gestión en esta oportunidad para afrontar la emergencia. ¿La Nación está involucrándose en esta materia?

_ Bueno, ahí vienen algunas cuestiones. La coordinación siempre está, sobre todo en lo que tiene que ver con temáticas tan sensibles como la gestión del riesgo. Son temáticas que son políticas, que se necesitan decisiones políticas porque en realidad son políticas de Estado. La conexión nuestra con Nación es a través de protección civil de provincia en lo que tiene que ver con riesgo. Pero entendemos que en todo lo que tiene que ver con obras y tareas preventivas estuvo muy complicado. Incluso lo que es mantenimiento de circunvalación, autopista, que son jurisdicciones nacionales. Por una cuestión de proximidad del periodo de lluvias y al no haber respuesta nacional, hubo que meter máquinas del Estado municipal. Así que se han hecho tareas preventivas que, si bien correspondían a Nación, las adoptó la Municipalidad por una cuestión de que ya teníamos la lluvia encima, y ya llegaba el periodo de lluvia.No se podía esperar.Ahora sí hay una conexión, hay un concesionario, se empezaron los diálogos para ver qué tareas continúan, qué faltan, qué tareas hay que hacer continuamente, porque son tareas de mantenimiento cotidiana que no se venían haciendo, como el desmalezado. Pero en realidad estos meses fueron complejos en todo lo que tiene que ver con mantenimiento de infraestructura existente.

_Hay una diferencia, a lo mejor que no es semántica, que una cosa es alertar y otra es alarmar. Entonces lo importante es saber que esta ciudad tiene obras de infraestructura que años anteriores no tenían y que reducen por allí el impacto.

_ Sí, yo digo que la forma de disminuir la vulnerabilidad de una ciudad tiene dos caminos, uno que tiene que ver con medidas no estructurales, que son un poco lo que estábamos hablando de armar protocolos, organizarnos, pero también las estructurales son fundamentales.Si no tenés una red debajo de la tierra que pueda sacar el agua de una forma adecuada es imposible, por más preparación y entrenamiento que hagamos no va a funcionar. Después de las últimas inundaciones grandes que hemos tenido en la ciudad, en 2007, que tuvimos 3.500 evacuados; 2012, que si bien tuvimos 350 evacuados fue la inundación de Fisherton, parte de Nuevo Alberdi. Después de esas grandes inundaciones ha habido una serie de obras que han mejorado todo ese sector, como el Aliviador 3, como lo que se está haciendo ahora sobre los canales Salvat e Ibarlucea, el mantenimiento de la represa, son todas obras de infraestructuras grandes que te ayudan a prevenir esos grandes desbordes que hemos tenido en la historia. Nunca estamos exentos, porque la verdad que esa lluvia que uno dice, extraordinaria, que se da una vez cada tanta cantidad de años, 300 milímetros en poco tiempo, es infrecuente.El año pasado tuvimos tres eventos en el país de la misma característica, uno en Zárate, otro en Bahía Blanca y otro en el norte de nuestra provincia. Entonces eso que es impredecible y que es infrecuente, ahora dentro de un Niño es más posible que se dé, obviamente va a depender el sector que afecte .

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