Pasaron los Juegos Suramericanos y la política vernácula comenzó con los movimientos precompetitivos, pero todos muy moderados porque falta un tiempo para el partido electoral y muchos ni siquiera tienen certeza de si los conductores lo harán jugar.
Es que aún no hay estrategias definidas porque varias de ellas dependen de las negociaciones en la cancha grande, las que pueden modificar el armado en provincias y municipios.
El debate en el Congreso ya gira sobre temas sensibles para el gobierno nacional, y en el toma y daca con los gobernadores los acuerdos o desacuerdos incidirán en el desenlace preelectoral.
En este contexto Santa Fe y Rosario no son las excepciones. No solo para el oficialismo, también para la oposición.
El Justicialismo debate
Oposición que se circunscribe al Partido Justicialista, donde todos hablan de la necesidad de un acuerdo programático, pero cuando se buscan definiciones sobre los nombres propios, la propuesta pierde relevancia.
Los referentes históricos del Justicialismo, todos expertos en operaciones políticas, saben que ganarle la gobernación a Unidos hoy es una quimera, y es por ello que consideraron oportuno convencer al empresario Federico Pucciarello, un outsider que puede eludir la indiferencia o el rechazo del elector saturado de ver siempre a los mismos, a quienes vinculan con los fracasos anteriores.
Habrá que ver si esa logística derrama en la cantidad de los cargos legislativos por los que van esos viejos cirujanos.
En Rosario el ordenamiento parecía resuelto dentro del peronismo, porque la estructura partidaria hace un tiempo definió que Juan Monteverde es el aspirante a la intendencia con chances de imponerse, pero hay sectores que piensan en las PASO como el mejor ordenador. Y más allá de las primarias algunos también condicionan el apoyo por rencores no resueltos y porque “no podemos dejarle a Ciudad Futura el armado del gabinete municipal en caso de un triunfo”.
Hay un mensaje que pretende convencer de que el proyecto resolverá las diferencias, pero los mismos interlocutores admiten que la distribución de los lugares es un problema complejo.
Y es allí cuando nombran al Perottismo, sector que muestra autonomía y determinación en armar listas propias para competir en las PASO.
También aquellos puentes planificados hacia el Frente Amplio por la Soberanía no asoman viables a nivel provincial “por diferencias éticas” contaron desde el sector progresista, y apenas son un boceto en Rosario.
Unidos con Pullaro
En Unidos el panorama provincial está más claro en cuanto a la gobernación: Maximiliano Pullaro irá por la reelección y dentro del espacio hay un consenso total.
El mandatario ha demostrado un pragmatismo pendular cuando hace política, y una rigurosa verticalidad a la hora de gestionar.
Claro que en estos casi tres años de mandato, si bien corrigió algunos aspectos, ratificó su método. Por eso fue eligiendo y posicionando a los referentes de los distintos espacios del frente. En los Juegos Suramericanos así lo demostró. Federico Angelini y Joaquín Blanco fueron presentados como voceros del evento, pero visibilizados como ordenadores políticos, en gran parte hacia cada lugar de pertenencia.
Rosario es un bastión de Unidos que el gobernador no está dispuesto a resignar. En cada charla informal durante los Juegos se encargó de repetir que “fue mucho lo que se hizo para cambiar la realidad de la ciudad y ahora debemos defender lo hecho para no retroceder”.
En esa búsqueda, en la grilla de partida por la intendencia hay varios inscritos, pero los sondeos edificaron un consenso tácito en torno a que Pablo Javkin es el más competitivo para la contienda con el Justicialismo ampliado.
No obstante el intendente se rehúsa a hablar de la hipotética búsqueda de un tercer mandato consecutivo, algo inédito en la historia democrática de la ciudad.
Cuando a Javkin le preguntan sobre la posibilidad de ir por otros cuatro años, elige como respuesta que está abocado a gestionar ‘“porque además de las obras hechas, hay muchas que están en marcha y otras por comenzar”, repitió hasta en charlas de mesa chica.
Por eso el círculo íntimo del intendente sostiene que hasta diciembre no habría resolución al respecto, “porque además esa decisión dependerá de lo que decidan Javkin y Pullaro”.
Por las dudas otros integrantes de la dirigencia de Unidos expresaron sus deseos de ser postulantes: María Eugenia Schmuck, Sebastián Chale, Federico Angelini y Joaquín Blanco, entre otros.
La Libertad Avanza negocia
Pero como se planteó al principio de la nota, Santa Fe está en el radar del gobierno nacional junto a otras provincias para alcanzar acuerdos políticos, y no descartan que uno de ellos consista en que La Libertad Avanza presente candidatos sin relevancia o directamente apoye a los oficialismos provinciales para no dividir al electorado y evitar así ser funcional al Justicialismo.
Pero para ello faltan días de frenéticas conversaciones, y es sabido que los sectores no son fáciles a la hora de flexibilizar.
El rompecabezas tiene varias piezas que encajan pero todavía faltan muchas para completar el cuadro. Un cuadro que puede proyectar una imagen, pero que todavía no está.
